En estos días que se habla tanto de fútbol, a raíz del inminente Mundial de Sudáfrica de 2010 o de los numeroso éxitos conseguidos por la selección española de fútbol, a todos se nos escapa un pequeño pero importante detalle: que la mayoría de los campos de fútbol europeos no cuentan con las instalaciones ni el personal adecuado para hacer frente a un posible caso de infarto de miocardio.
Así lo ha manifestado en su edición digital el “European Heart Journal”, publicando un estudio llevado a cabo por el responsable de la sección de cardiología del deporte de la Asociación Europea de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular (EACPR), Mats Borjesson, llegando a puntualizar unas cifras alarmantes: más de 40 de los 187 estadios analizados en diez países europeos carecían de desfibriladores, procedimientos a seguir en caso de emergencia o personal cualificado para atender crisis cardíacas.
Se insta a que todos los clubes dispongan de un equipo mínimo de reanimación y un equipo de profesionales competente, ya que aunque la estadística sea de una incidencia cada 590.000 personas, el promedio de personas que circularon en una temporada por estos 187 estadios de fútbol fue de 45 millones y de todos es sabido las pasiones y frustraciones que despierta el deporte rey entre sus seguidores.
