
Jamón Ibérico
Pues suponemos que debe de saber a gloria, porque este es el inaudito precio que cada pieza de jamón de Alburquerque, (Badajoz) ha alcanzado, y con el que se ha proclamado como el más caro del mundo.
Con cada jamón adquirido de este secadero (en donde reposan más de 6.000 piezas), se le hace entrega al comprador de un certificado de ADN del gorrino del que dicho manjar, procede. La degustación del jamón más caro del mundo (no sabemos si también es el más exquisito o sólo se debe a una cuestión de genes porcinos de alta cuna), se podrá hacer justo antes de Navidad, momento en el cual, estos jamones llevarán tres años colgando y curando para alcanzar su punto exacto de sabor y textura.
Manuel Maldonado, elaborador de los jamones, atribuye este éxito mundial a la búsqueda de la perfección en cuanto a la certificación de calidad pieza por pieza, llegando a la extracción de muestras de cada jamón y enviándolas al laboratorio de genética de la Universidad de Córdoba. Allà determinan la idoneidad del ADN mediante pruebas de paternidad, para asegurarse de que sea un puro jamón ibérico.
AsÃ, se llega a saber qué sucedió en las dehesas de Badajoz cinco años atrás, o sea, si mamá y papá cerditos eran ibéricos puros y el cochinito en cuestión de quien se obtuvo el jamón, es de buen linaje o no. Eso sÃ, catar y comprobar de primera mano dicha nobleza porcina cuesta unos 1.500 euros… ¡y sólo por esto, ya puede sentarle estupendamente al cuerpo!.