Un neozelandés recién casado, tras haber perdido su alianza de boda en el mar, se comprometió a encontrarla. Un juramento muy romántico pero prácticamente imposible de cumplir… ¡aunque contra todo pronóstico terminó con éxito!.
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Nuestro romántico protagonista, apodado desde que se embarcó en esta aventura como “el Señor del Anillo”, estuvo buscando durante 16 meses por media bahÃa de Wellington el desafortunado anillo que se le resbaló del dedo y fue a parar al fondo del mar mientras hacÃa una limpieza de la costa, como buen ecologista que es.
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Aleki Taumoepeau, con el periódico DominionPost cubriendo su hazaña, y con a penas 3 meses de matrimonio, logró encontrar la alianza al cabo de casi año y medio, no sin aplicar antes costosos métodos de búsqueda, como coordenadas provistas de un satélite de posicionamiento global… y otros no tan costosos, como alguna plegaria.
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La asombrada esposa, pese a que le ofreció comprar un nuevo anillo, se encontró con la firme decisión de su marido y tras lo que parecÃa una empresa inalcanzable y frustrante, Aleki volvió a casa con la alianza perdida.
De aquà concluimos que el amor, además de ciego, es muy cabezota.