
Conrad Murray
Cuando el pasado 25 de Junio, Michael Jackson falleció en su mansión de Los Ángeles, el doctor Conrad Murray, cardiólogo y médico personal del cantante, se convirtió en el principal sospechoso de la investigación llevada a cabo por la policía para tratar de esclarecer los motivos de la muerte del Rey del Pop.
Una mala praxis ejercida por este médico de 56 años, que estaba con Jackson en el momento de su muerte, fue el motivo principal de la acusación, ya que los niveles del calmante Propofol encontrados en el cantante, eran escandalosos y sólo podía adquirirse con la receta médica extendida por un profesional.
A pesar de las numerosas pruebas halladas en la clínica donde el cardiólogo trabajaba, durante la inspección del pasado 22 de Julio, las autoridades no han podido presentar cargos firmes en su contra, al faltar pruebas determinantes para poder llevar a cabo una acusación de homicidio, de modo que según el abogado del Doctor Murray, éste volverá a su trabajo, en la Clínica Armstron de Houston (Texas) durante la jornada de hoy, Lunes.