Willy Ronis, máximo representante de la fotografÃa de la posguerra mundial ha fallecido hoy a los 99 años. Desde que hiciera su primera fotografÃa a los 16 años, no dejó de fascinarle esta profesión heredada de su padre, pero no fue hasta 1932 cuando se centró por completo en la fotografÃa.
En 1932, regentando el estudio fotográfico de su padre (Montmatre), decide salir a fotografiar la vida real de ParÃs, con sus habitantes y sus calles y se convierte en un coetáneo de otros fotógrafos como Cartier-Bresson o Robert Capa.
El Paris convulso de los años 30 ofrece a Ronis un sin fin de planos fotográficos y en 1936 publica la revista ‘Regards’ en la que publicó movimientos sociales, como la huelga que habÃa sufrido Citroën. Con la Segunda Guerra Mundial, tiene que huir de Paris por su condición judÃa y la consiguiente persecución nazi, y no retoma la fotografÃa hasta el fin de este conflicto bélico. Pero sus formas no se han perdido, y sigue retratando la vida cotidiana de los parisinos.
La década de los 50 es la de máximo esplendor para Willy Ronis cuya obra es recogida por la prestigiosa revista ‘LIFE’, junto a la de otros 273 fotógrafos de renombre mundial, como Izis o Doisneau. Durante los 60 hace sus pinitos en la fotografÃa comercial de moda y autorretratos de personalidades.
Con la prestigiosa Legión de Honor de la República Francesa entre sus numerosas condecoraciones, este monstruo de la fotografÃa colgó su cámara fotográfica tras su última fotografÃa de un desnudo, a los 91 años de edad.