La revista ‘Science’ se hace eco de este nuevo hallazgo llevado a cabo por un equipo internacional de paleontólogos que descubrieron los restos fósiles de este gigantesco pez que vivió al mismo tiempo que los grandes dinosaurios, hace 170 millones de años, en pleno Jurásico.
Los peces “Gargantúa” (que significa “tragones”), se alimentaban de placton filtrando el agua en el interior de sus gigantescas bocas, al igual que las ballenas actuales. Sus medidas titánicas le hicieron ser el pez más grande de los mares jurásicos durante sus más de cien mil millones de años de vida, hasta que el tiburón ballena ocupó su lugar en la actualidad.
El equipo de la Universidad de Oxford, se encontraba en Kansas trabajando en la excavación de lo que, creían, un primitivo pez espada. Pero tras varias jornadas de trabajo, se dieron cuenta de que era algo mucho más raro y antiguo. La expectación fue máxima al no haberse encontrado hasta la fecha, suficientes piezas fósiles de estos seres que permitan un estudio más en profundidad de su existencia.
