
Fragmento de telaraña en ámbar
El último descubrimiento de este tipo, se trata del resto de una telaraña que fue atrapada en este material en pleno Cretácico, hace unos 140 millones de años. Este precioso fósil fue hallado por unos paleontólogos aficionados en Inglaterra y es el ejemplo más claro y mejor conservado de este tipo de filamento arácnido de la historia.
La araña en cuestión no se encontró encerrada en el ámbar asà que puede ser que haya tenido mejor suerte, o tal vez no, ya que los estudiosos han descubierto que esta impregnación de ámbar tuvo lugar en una conÃfera tras producirse un fuego. Lo que sà está claro es que este pequeño insecto convivió con los dinosaurios en lo que fue la época de mayor esplendor de estos antiguos amos del planeta.
Según los investigadores, la red fue reconstruida de manera que mirando dentro de la pieza de ámbar a través de un microscopio, pueda apreciarse su estructura desde 40 ángulos diferentes. Jonathan y Jamie Hiscocks, hermanos y vecinos del condado de Sussex del Este, fueron los descubridores de esta inusual pieza, considerada ya la más antigua con fósiles incrustados, según ha declarado el profesor Brasier, el departamento de paleontobiologÃa de la Universidad de Oxford.
Asà que, al más puro estilo de ‘Parque Jurásico’, la ciencia vuelve a maravillar al mundo con los misterios de la antigua y fascinante vida de nuestro planeta, en la época en la que el ser humano, era tan sólo un sutil proyecto.