Según ha revelado el laboratorio de propulsión (JPL) de la NASA, el telescopio astronómico Spitzer detectó los restos del choque de dos planetas en torno a una estrella. Este hecho, ocurrido hace escasos miles de años (hace muy poco tiempo en la escala temporal de acontecimientos en el espacio),  es muy similar al ocurrido hace 4.000 millones de años, en el que la luna de nuestro planeta se formó a partir de una colisión de otro cuerpo celeste del tamaño de Marte, contra la Tierra .
Ambos cuerpos celestes, del tamaño de la Luna y de Mercurio, colisionaron a una velocidad de 36.000 Km/h aproximadamente, siendo este dato extraÃdo de los restos que se pueden observar de dicho choque, donde aún puede apreciarse que el más pequeño de los planetas, se desintegró y fundió en el cuerpo del de mayor tamaño, expulsando al espacio roca fundida y estelas de lava.