Y no es ninguna exageración. Investigadores de la Universidad de Salamanca en colaboración con la Universidad Bryn-Mawr de Filadelfia (Estados Unidos) así lo han demostrado y declarado en el Journal of the Geological Society of London, que verá la luz próximamente.
El macizo conocido como los Picos de Europa estaba situado en el centro exacto de la unión de los dos grandes continentes, conformando el gran y único supercontinente “Pangea”. En esta época, hace más de 305 millones de años, lo que hoy es el Principado de Asturias tenía un clima tropical y estaba poblado de grandes bosques, de cuya posterior fosilización, se dio lugar a las grandes y características minas de carbón de la provincia.
El proceso de formación de las cuencas de carbón de Asturias se llevó a cabo por la propia presión a la que los continentes en desarrollo sometieron al territorio asturiano durante más de 10 millones de años, así como la formación de una cadena montañosa en forma de “u” que se extiende por Asturias, Galicia, Portugal y Extremadura, en cuyo centro se encuentran los Picos de Europa.
