Donde ya hay poco de lo que ocuparse para sacar al paÃs de la crisis ahora resulta que a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, no se le ocurre otra cosa mejor para animar el cotarro que proponer a los toros y a la cultura taurina como Bien de Interés Cultural. Ni que decir tiene que los partidos contrarios al representado por Aguirre, con Rubalcaba a la cabeza, no se han hecho esperar en sus declarciones y la polémica está servida.
Tras la polémica suscitada tras el Parlamento Catalán, Esperanza Aguirre ha exponenciado las corridas de toros como parte fundamental del folclore español y de nuestras costumbres más arraigadas, quedando reflejadas incluso en las pinturas de Goya o Picasso. Este hecho, a todas luces, parece una muestra de provocación de la presidenta, a quien ya le han salido al encuentro personas como el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, instándole a no politizar un tema de esta Ãndole.
El debate sobre prohibir o no la lidia es algo que siempre ha estado sobre la mesa, y con más presencia si cabe, desde hace unas décadas a la actualidad. De ahà que la intención de Esperanza Aguirre de, no sólo ignorar este debate sino saltarse la opinión de una gran parte de la población, para acabar declarando la cultura taurina como Bien de Interés Cultural ha escandalizado a gran parte de la sociedad, tanto a los que defienden el toreo y no comprenden por qué no se le ha otorgado esta distinción con anterioridad al debate en el Parlamento Catalán, como a los que están totalmente opuestos a lo que califican de tortura inhumana de animales, en unas costumbres claramente obsoletas.

Ya puestos, podÃamos soltar a la Aguirre en la arena y a banderillearla un ratito…
Total, es algo tan nuestro y tan español… que lo mismo estarÃa encantada la muy obtusa.
Hay que ser cafre.